La obsesión enfermiza por los titulares (de prensa, no del Real Madrid..) acarrea a menudo una trivialización de la política (cuando no una banalización del trabajo de los periodistas, menos preocupado en hacer un análisis crítico de la realidad que de buscar un titular redondo o un “total” televisivo que cuadre en 20 segundos máximo). En efecto, la obsesión por la frase llamativa hace incurrir en puro efectismo. El “nada por aquí, nada por allá” está muy bien para un espectáculo, pero no para la política. Los fuegos de artificio dialécticos, o el disparate rotundo (la “rebelión” contra el IVA,la elección de Rubalcaba “en connivencia con ETA”, esto último recogido nada menos que en el Diario de las Cortes) tal vez agraden a los fanáticos y resuelven la papeleta para el penoso ejercicio de periodismo al que lamentablemente se ven abocados muchos profesionales, pero sin duda que desacredita a la política y provoca un profundo hartazgo de los ciudadanos. Por eso en cada encuesta los ciudadanos suelen pedir a los políticos que se ocupen de los problemas de interés general y no de sus batallitas. Os traigo esta interesante reflexión de Eduardo Sotillos en la web de la Fundación Sistema. Aunque dispara contra el PP, como es naatural dado el foro en el que escribe, creo que es una reflexión de calado, aplicable en todos los espectros de la política.