El propósito principal del seguro de vida es servir como sustituto a los ingresos que tu provees. El valor de la póliza proveerá de ingresos a tus beneficiarios, reemplazando el que tu llevabas a casa. Por lo tanto, la necesidad de tener un seguro de vida varía en las diferentes etapas de tu vida. Hay una relación directa entre tus responsabilidades económicas con terceros y la necesidad de una cobertura.
Así, cuando no tienes dependientes, no necesitas asegurar tus ingresos para nadie. Pasan los años, contraes matrimonio y ambos contribuyen con sus ingresos, quizá necesites una protección modesta. Empiezan a nacer los hijos, tu casa está hipotecada, tienes mayores responsabilidades y la perdida del ingreso que tu produces resultaría catastrófica para tu familia, entonces, el seguro de vida es vital. Llegan los años dorados y te encuentras retirado, tus hijos han crecido, la vivienda está casi o completamente pagada, ya tus responsabilidades han disminuido, en esta etapa también tus necesidades de estar asegurado disminuyen.